En el año 1940 nos encontramos con las primeras fabricaciones de audífonos retroauriculares de gran tamaño y elevados consumos de pila, hoy en día contamos con sofisticados Audífonos Digitales totalmente automáticos y de reducidas dimensiones.

 

 

 

 

En la adaptación de una prótesis retroauricular debemos diferenciar dos partes:

 

Audífonos

  • El audífono propiamente dicho que se sitúa detrás de la oreja o pabellón auditivo, que es el encargado de la recepción, análisis y amplificación de los sonidos.
  • El molde anatómico a medida que se inserta dentro del oído lo que nos permite conducir el sonido al interior del conducto auditivo.
Molde

 

Este tipo de audífonos pueden adaptarse tanto a pérdidas auditivas de grado leve como profundo.