Podemos establecer como causa principal de una deficiencia auditiva la perdida de sensibilidad o lo que es lo mismo los sonidos deben ser más fuertes de lo normal para poder ser percibidos.

Clasificaremos las perdidas de audición en función del grado y de la región afectada del oído:

  • Perdidas CONDUCTIVAS: son aquellas en las que la lesión se localiza tanto a nivel del Oído Externo como del Oído Medio ( Pabellón auricular, tímpano, cavidad del oído medio, cadena osícular o Trompa de Eustaquio) y generalmente suelen producir una perdida auditiva Leve o Moderada. Este tipo de perdidas pueden influir de manera negativa en el desarrollo y adquisición del habla y lenguaje sobre todo en los niños. Su principal alteración es la percepción de los sonidos a una intensidad menor de lo normal.

Posibles causas que provocan este tipo de perdidas:

- En el oído Externo: tapones de cera, malformaciones o infecciones a nivel del conducto auditivo externo.
- En el oído Medio: inflamaciones, infecciones, perforaciones timpánicas y la otosclerosis (calcificación que resta movilidad al estribo).

Este tipo de perdidas cuando no pueden tratarse mediante medicamentos o cirugía la solución pasa, en la mayoría de los casos, por la aplicación de audífonos.

  • Perdidas NEUROSENSORIALES: cuando la lesión esta localizada a nivel del Oído Interno (caracol o cóclea) o en las vías neuronales. Este tipo de perdidas reducen la capacidad de transformar la energía mecánica en eléctrica obteniéndose una serie de alteraciones:

-Reducción en la sensibilidad de las células ciliadas del oído interno.
-Reducción de la habilidad en la discriminación frecuencial
-Reducción del rango dinámico o Reclutamiento (crecimiento anormal en la sensación de la intensidad).

Todas estas alteraciones podrían traducirse en la conocida expresión ¡Oigo pero no entiendo lo que dicen!.

Posibles causas que conducen a estas perdidas:

La causa más frecuente es el proceso natural de envejecimiento (Presbiacusia), pero también la exposición a ruidos intensos (trauma acústico), Ototósicos, congénito, hereditario, genético, Meniére, fracturas a nivel craneal o secuelas de otras enfermedades.

Este tipo de perdidas auditivas deben ser corregidas mediante Audífonos.